El presidente del Instituto Duartiano, Wilson Gómez Ramírez, afirmó que los casos de corrupción que afectan la administración pública constituyen una afrenta al legado de Juan Pablo Duarte, al considerar que contradicen los valores éticos sobre los que se fundó la República.
Sostuvo que el ideal del patricio siempre estuvo vinculado a una función pública ejercida con transparencia, integridad y compromiso con la nación.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante un acto con motivo del 213 aniversario del natalicio del fundador de la República Dominicana, donde el Instituto Duartiano dejó al descubierto una estatua ecuestre de Duarte en la intersección de las avenidas 27 de Febrero y Winston Churchill, en el Distrito Nacional.

