Santo Domingo. – El Gobierno dominicano anunció un amplio paquete de recortes al gasto público en respuesta al impacto económico generado por la crisis en Medio Oriente y el aumento sostenido del precio del petróleo en el mercado internacional.
La medida fue conocida tras la celebración del Consejo de Ministros encabezado por el presidente Luis Abinader y la vicepresidenta Raquel Peña, donde se expuso la necesidad de aplicar una política de austeridad para enfrentar las presiones externas que afectan las finanzas del Estado.
Según las autoridades, el plan busca generar una disponibilidad cercana a los RD$40,000 millones, a través de la reducción de gastos operativos, limitación en la compra de vehículos, recorte en servicios y contrataciones, así como ajustes en viáticos, pasajes, combustibles, publicidad y eventos institucionales.
El paquete también incluye la revisión de transferencias a instituciones públicas, organismos autónomos y empresas estatales, bajo el argumento de priorizar el uso eficiente de los recursos y concentrar el gasto en áreas consideradas esenciales.
Uno de los puntos que más ha llamado la atención es la propuesta de reducir en un 50% el presupuesto destinado a los partidos políticos, una medida que abre un nuevo frente de debate en el escenario político nacional.
El Gobierno sostiene que estas decisiones responden a un contexto internacional adverso, marcado por el incremento del petróleo, lo que ha elevado la factura energética y presionado los subsidios estatales.
Aunque las autoridades aseguran que la economía dominicana ha logrado resistir mejor que otras en la región, reconocen que el escenario obliga a ajustes para mantener la estabilidad macroeconómica y proteger los programas sociales.
El discurso oficial insiste en que no se tocarán compromisos ya firmados, sino que se revisarán partidas aún no comprometidas, en lo que califican como una reordenación del gasto público.

