La Cámara de Cuentas inauguró en Santiago su primera oficina regional, una iniciativa que surge en un contexto marcado por reclamos ciudadanos y cuestionamientos sobre la efectividad de la fiscalización de los recursos públicos en los gobiernos locales.
La presidenta del organismo, Emma Polanco Melo, aseguró que la nueva sede busca acercar los servicios de control estatal a la región Norte y facilitar procesos como la declaración jurada de patrimonio y el acceso a la información pública.
La institución sostiene que con esta oficina pretende fortalecer la supervisión de los ayuntamientos del Cibao y agilizar los procesos de auditoría y acompañamiento técnico.
La apertura también responde a solicitudes de autoridades municipales y ciudadanos que demandaban una mayor presencia del órgano fiscalizador ante preocupaciones sobre transparencia y rendición de cuentas en la administración pública.

