El gobierno de Estados Unidos ha tomado la decisión de suspender los vuelos comerciales hacia Haití luego de una serie de incidentes en los que aviones de las aerolíneas Spirit y JetBlue fueron atacados mientras se encontraban en pleno vuelo. Los ataques, que no causaron víctimas, generaron preocupación por la seguridad de los vuelos hacia y desde el país caribeño.
El Departamento de Transporte de EE. UU. emitió una orden que suspende todos los vuelos comerciales entre ambos países hasta que se tomen medidas para garantizar la seguridad de los pasajeros y las aeronaves. El gobierno estadounidense también ha instado a las autoridades haitianas a intensificar sus esfuerzos para abordar la creciente violencia y la inseguridad que afecta tanto a la capital, Puerto Príncipe, como a otras áreas del país.
Los ataques a las aeronaves han aumentado la preocupación sobre la capacidad del gobierno haitiano para controlar la violencia, especialmente en medio de una crisis política y social que ha dejado al país sumido en el caos. La decisión de prohibir los vuelos comerciales también ha afectado a miles de pasajeros que planeaban viajar a Haití, muchos de los cuales han quedado varados en aeropuertos internacionales.
La medida subraya la creciente tensión entre los dos países y las dificultades para garantizar la seguridad en el espacio aéreo haitiano. Las autoridades estadounidenses han expresado su intención de revisar la situación de forma periódica y levantar la prohibición solo cuando se logren avances significativos en la mejora de la seguridad.

