El Consejo Nacional de los Derechos Humanos (CONADEHU) denunció un ataque violento perpetrado por miembros de la Policía Nacional y el Ejército contra el sacerdote Jonny Durán, de la parroquia Santo Cura de Ars de Bonao, y un grupo de campesinos. Según Nelson Gutiérrez, director ejecutivo de la entidad, la agresión habría ocurrido por órdenes de los directivos de la empresa Barrick Gold.
El incidente se registró durante una marcha pacífica, en la que los manifestantes, con las manos levantadas en señal de estar desarmados, fueron atacados con disparos, bombas lacrimógenas y golpes con culatas, dejando a varios heridos, incluido el sacerdote.
Gutiérrez calificó el hecho como una grave violación a los derechos humanos y exigió una investigación inmediata para esclarecer los responsables y sancionar a los autores materiales e intelectuales de la agresión.

