Santo Domingo. – El impacto del estrés y la presión laboral salió al frente durante el Tercer Foro Dominicano de Seguridad y Salud en el Trabajo, donde el foco ya no es solo físico, también emocional.
En el encuentro, autoridades y especialistas coincidieron en que los riesgos psicosociales están creciendo dentro de las empresas, afectando tanto el desempeño como la estabilidad de los trabajadores.
La conversación apuntó a factores concretos: sobrecarga de trabajo, mala gestión del liderazgo y ambientes organizacionales que terminan generando desgaste acumulado.
Más allá del diagnóstico, el mensaje fue claro: las empresas están obligadas a revisar cómo operan internamente si quieren sostener su productividad sin afectar a su gente.
También se expusieron experiencias y prácticas que buscan cambiar ese escenario, apostando por entornos más equilibrados y saludables.
El cierre dejó una advertencia directa: la salud mental en el trabajo ya no puede seguir tratándose como un tema secundario. Ignorarla tiene consecuencias.

