El pastor Ezequiel Molina aclaró este viernes que sus declaraciones durante la concentración evangélica La Batalla de la Fe, realizada el 1 de enero, fueron malinterpretadas. El religioso respondió a la controversia generada por su afirmación de que “detrás de cada mujer exitosa en los negocios y las empresas, posiblemente hay un hogar descuidado”, señalando que su intención era resaltar las exigencias desproporcionadas que enfrentan las mujeres en la sociedad actual.
“La gente lo cogió por donde no era”, expresó en una entrevista televisiva. Molina subrayó que su mensaje no buscaba desvalorizar a las mujeres trabajadoras, sino abogar por un equilibrio en sus responsabilidades. Según el pastor, la sociedad ha convertido a las mujeres en “máquinas” que trabajan tanto en el hogar como en la calle, beneficiando a otros sin considerar la carga que esto implica.
Durante su sermón titulado Cisternas rotas, Molina abordó los retos que enfrentan las mujeres y abogó por seguir principios bíblicos para fomentar relaciones equilibradas en el hogar. También llamó a los hombres a ser solidarios y comprometidos, destacando la importancia de los sacrificios mutuos en una relación.
Esta aclaración busca apaciguar las críticas y fomentar un debate más profundo sobre los roles y las expectativas que recaen sobre las mujeres en el ámbito laboral y familiar.

