La Cámara de Diputados celebró este jueves una extensa jornada de vistas públicas para escuchar a más de 115 personas, entre representantes de organizaciones empresariales, sindicales, profesionales, y ciudadanos, en relación con el controversial proyecto de ley de Modernización Fiscal propuesto por el gobierno.
Durante más de diez horas, el salón de la Asamblea Nacional fue escenario de una serie de intervenciones que, en su gran mayoría, expresaron un claro rechazo al llamado “paquetazo fiscal”.
Los participantes no solo cuestionaron los nuevos impuestos propuestos, sino que también reclamaron una reducción del gasto gubernamental como una medida prioritaria antes de imponer mayores cargas fiscales a la ciudadanía.
Entre los expositores se destacaron figuras clave del sector empresarial, como Celso Juan Marranzini, presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), y Odile Miniño, de la Asociación de Navieros de la República Dominicana, quienes señalaron que el gobierno debe dar el ejemplo ajustando su propio presupuesto. Estas opiniones fueron respaldadas por múltiples gremios, sindicatos y ciudadanos que hicieron uso del micrófono para expresar su descontento con la gestión fiscal actual.
El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, y el presidente de la Comisión Permanente de Hacienda, Francisco Paulino, encabezaron la audiencia, que contó con la asistencia de numerosos legisladores encargados de evaluar la propuesta legislativa. Pacheco subrayó que el objetivo principal de las vistas públicas es escuchar a todos los sectores interesados en el debate fiscal, asegurando que se considerarán todas las propuestas antes de tomar decisiones definitivas.
A pesar de los esfuerzos del gobierno por justificar la necesidad de la reforma fiscal, la jornada dejó claro que el descontento social es amplio y profundo. Las demandas de mayor austeridad en el gasto público y una mayor transparencia en el uso de los fondos del Estado resonaron fuertemente entre los participantes.
Al concluir el evento, Francisco Paulino destacó que la jornada fortaleció la democracia dominicana al permitir que diversos sectores pudieran expresar sus preocupaciones libremente. Sin embargo, la presión sobre los legisladores para que actúen con cautela y sensatez frente a una reforma impopular sigue en aumento.

