En la pequeña comunidad de Don Juan, en Monte Plata, la vida de un niño de siete años se desarrolla entre desafíos y esperanzas. Félix Rafael Mariano, diagnosticado con parálisis cerebral, no puede caminar. Hoy, sus familiares hacen un llamado desesperado por ayuda para costear una cirugía que podría cambiar su vida.
Con tan solo siete años, Félix Rafael Mariano enfrenta una batalla diaria: no puede caminar debido a una parálisis cerebral, pero eso no ha detenido su espíritu.
Félix vive con su padre, Pelagio Mariano Sepúlveda, un hombre que ha entregado su vida por completo a cuidar a su hijo.
Pelagio quedó solo a cargo de Félix y su hermano mayor, y desde entonces se enfrenta a la dura realidad de que, aunque su amor es infinito, los recursos para darle a su hijo la oportunidad de caminar no lo son.
Félix no camina, pero se mueve por su hogar con determinación, arrastrándose con sus pequeñas manos por el suelo, recorriendo los espacios que para otros serían simples pasos. Cada movimiento suyo es una muestra de valentía.
Su padre relata con dolor y orgullo cómo ha hecho todo lo posible para brindarle terapias en el centro de rehabilitación local. Sin embargo, las terapias no son suficientes para que Félix pueda caminar, y la única esperanza es una operación de alto costo que la familia no puede pagar.
A pesar de su condición, Félix es descrito por su abuela, Adela Sepúlveda, como un niño colaborador y lleno de habilidades.
El niño, cursa el segundo grado de primaria, disfruta enormemente de la lectura en su tiempo libre. Con una sonrisa tímida pero llena de determinación, Félix compartió que, cuando crezca, le gustaría ser maestro, y si algún día puede caminar, sueña con ser policía.
Y aunque este niño no puede ponerse de pie, su fortaleza y alegría nos muestran que la verdadera fuerza no está en las piernas, sino en el corazón.
Ante la imposibilidad de reunir los fondos necesarios para la cirugía, la familia de Félix hace un llamado urgente a las autoridades, instituciones y a cualquier persona que pueda extender una mano amiga.
Si desea colaborar con esta noble causa y ayudar a Félix Rafael a tener una vida mejor, puede contactarse directamente con su progenitor, Pelagio Mariano, al número 829-467-0864.

